Ubicada entre las milenarias y angostas calles del corazón de Córdoba, a 180m de la puerta de Álmodovar, otrora “puerta de los nogales” y a 450m de la majestuosa Mezquita-Catedral Aljama, esta casa-patio que data del S. XVI abre sus puertas y ofrece una experiencia inolvidable: alojarse en un maravilloso ejemplo arquitectónico, edificio protegido que forma parte del casco histórico de Córdoba, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y que se sitúa entre los de mayor superficie de todo el viejo continente.
El conjunto arquitectónico, que denominamos ¨Patios del Orfebre” hace referencia al maravilloso arte que impulsó la ciudad, haciendo conocido su nombre incluso en las remotas tierras del continente austral, gracias a las exquisitas piezas creadas por las manos de tan nobles artesanos y que hasta allí fueron exportadas. Un arte que hunde sus raíces en las diferentes culturas que convivieron durante la extensa historia de nuestra urbe y que dejaron profunda huella en las tradiciones y la idiosincrasia de las gentes que pueblan esta irrepetible ciudad. Arte, que una vez tuvo lugar entre los muros y estancias de los Patios del Orfebre, en talleres dedicados a tal efecto.








